sábado, 2 de febrero de 2008

Je suis américain

Los músicos franceses pecan en ocasiones de exceso de romanticismo. Esto no tiene porque ser malo, pero lo cierto es que el merengue empalaga. Por eso es bueno encontrar grupos y compositores galos cuya música tenga un cierto toque de amargura. El alpino Benjamin Biolay incorpora ese toque de resquemor que da cierta alegría a las buenas canciones. Es el más americano de los compositores franceses, una especie de Gainsbourg cruzado con James Taylor.

Biolay publicó su primer disco en 1999,
Rose Kenedy. Bajo un título tan anglófono había un disco repleto de buenas composiciones con un sonido americano. Un pop exquisito en el que el creador francés demuestra su soltura como compositor. Su disco más pop, repleto de samplers con la voz de Marilyn Monroe, sacados de la película Con faldas y a lo loco. Un poco melancólico y sombrío que suena a un otoño de hojas caducas. En las letras Biolay demuestra su querencia por las letras con cierto toque sureal y las imágenes extrañas.

A partir de este disco, Biolay presenta un catálogo un tanto irregular.
Negatif, su segundo larga duración toma ciertos carices de rock, un rock suave, y se atreve con algunas aventuras sonoras en largas canciones. Un año después, en 2004, publica la banda sonora Clara et moi. Y ese mismo año saca su proyecto Home, un disco grabado con su mujer Chiara Mastroiani. Esta obra realmente no está a la altura del resto de las composiciones.

El disco de la ira

En 2005, presentó su disco más intimista y oscuro, L’origine. Biolay reconocía en una entrevista que este era un disco llevado por la decepción, por la ira. Quizás esta ira fuese demasiado para su seguidores porque el álbum supuso un fracaso en ventas. De hecho, el galo tan sólo dio un concierto no hubo giras y se encerró a componer su nuevo larga duración: Trash yeyé.

A diferencia de
L’origine, su último disco, publicado a finales de 2007, habla de amor y es catalogado por el artista como un disco repleto de luz. Biolay relaciona la luminosidad del disco con el lugar en el que fue escrito el mítico Woodstock. En medio del campo, en una casa rural, rodeado de lo más granado de la música folk americana, compuso las canciones del disco.

Biolay, que ha compuesto para cantantes como Keren Ann, Françoise Hardy, Elodie Frege o su hermana Coralie Clement, siempre ha renegado del marchamo que le une a la nueva canción francesa. Él reconoce que no escucha música de su país -sólo hip-hop-. Sus referencias son norteamericanas y su mundo lírico poco tiene que ver con el de los austeros nombres de la
nouvelle chanson. Biolay no es Dominique A, ni ganas que tiene, él preferiría ser Neil Young.







6 comentarios:

Unknown dijo...

me tienes que contar cómo trabajas el blog...

Asha dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mr. shy dijo...

Yo también soy americano ahora, Sincopado (en modo F-1, en un pueblo de Illinois).

Saludos helados (Dios, qué frío).

P.D.: "Comentario suprimido" debido a identidad Blogger usurpada a aquí colega de portátil.

Anaranjado dijo...

Viva Benjamin Biolay! Luis eres grande como recomendador musical, pero todavía me tienes que pasar las fotos de los Flaming Lips!
Un abrazo.

Miguel Cane dijo...

Lamento disentir en dos aspectos:

1) Biolay sí que escucha al menos a un músico francés; me refiero a Serge Gainsbourg. Es evidente que Gainsbourg es (ha sido) una influencia para el joven Biolay y se advierte en trabajos tan currados como esas orquestaciones de Rose Kennedy y en el Home.

2)Y hablando de Home: creo que es un disco estupendo. Que sí está a la altura del canon y que es una labor de complicidad y de amor. Es una pena que no sea tan apreciado.

Como nota al margen, Biolay y Chiara rompieron su unión en 2007. Y no fue en buenos términos. Lástima. Hacían buena música juntos.

De hecho, su versión de Los Angeles con Chiara me gusta mucho más que la que hizo con Keren Ann.

Claro, todo esto es una cuestión de gustos muy personales.

Abrazos desde Finisterre.

Sincopado dijo...

Mr. Shy, me alegro de que hayas cambiado de nacionalidad. Algún día me tendrás que hablar de ese máster...

Anaranjado, que día aquel en que tú y yo fuimos flamings. Qué sudada, pero que sensación bailar ante 40.000 personas.

Miguel, fue el propio Biolay quien reconocía, hace un par de meses en una entrevista, que no escuchaba música francesa, excepto algunos combos de hip-hop. Pero, si te fijas, en el primer párrafo sí menciono a Gainsbourg.

Tampoco me parece que Home sea un disco orquestado, de hecho, creo que es su disco más sencillo y, al mismo tiempo, el más folk y americano. Como muestra: Le ballade du mois de Juin. Una canción absolutamente acústica y excelente. O las canciones She's my baby, Dance rock'n'roll y L'arizon.

En cuanto a Home, cuestión de gustos. Yo prefiero Rose Kenedy, Negatif y Trash Ye-ye. Y la canción los ángeles... La mejor versión, la del primer disco.

Insito, todo es cuestión de gustos.

Abrazos